Reconquista cuenta con un bar atendido por personas hipoacúsicas

                      

(Bar ubicado en calles Patricio diez y Belgrano de Rqta. Sta Fe.)


Capacitados en manipulación de alimentos, carpintería y huerta, son algunas de las característicasdel curriculum de los chicoshipoacúsicos que demuestran como enfrentan los obstáculos de su discapacidad auditiva para  desenvolverse con normalidad. Hoy son empleados en el 1er bar atendido por personas sordas. El local abrió sus puertas y fomentó  la comunicación a través de cartas en brillet y linternas en las mesas.

Música folclórica y sillones rupestres. A los costados de las mesas esperan los mozos para tomar la orden. Con la particularidad de que son chicos sordos, siempre están mirando hacia los clientes, pues su vista es el recurso más valioso, añadiendo valor agregado al servicio. Si bien están acompañados por chefs y mozos con mucha experiencia, el mayor protagonismo se lo  llevan ellos. Mientras permanecen trabajando, su mirada se encuentra cautivada por la música. La combinación de vibraciones se hace presente en ellos permitiendo un momento de diversión.

Todos los viernes el local de comidas organiza una peña folclórica libre. Un señor simpático se acerca a los micrófonos. “Buenas noches, quería agradecerles a todos por estar aquí”, comienza, dando inicio a la noche. Cuando es hora de encargar el menú, los comensales levantan la mano hacia el mozo, ya tienen premeditado lo que van a pedir, así indican el pedido en la carta.

Detrás de esta proyecto se encuentrala Asociación Civil de Sordos “Manos que Hablan” que desde su creación se ha dedicado a defender los derechos de este grupo y promover la inclusión desde la igualdad. El camino por recorrer se había empezado hace un tiempo atrás. Para que los jóvenes puedan realizar esta actividad laboral se instruyeron 6 meses en atención al cliente. También obtuvieron el certificado “Capacitación de manipulación segura y salubridad de alimentos”, donde doce personas hipoacúsicas habían realizado el curso a cargo de ASSAL (Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria) en conjunto con la Municipalidad de Reconquista que colaboró para traducir la disertación.

(Empleados del bar recibiendo su carnet de manipulación dealimentos.Foto: facebook.ElartedeNuestrasManos)

Todo el inmueble del local está hecho 100% artesanal.  Hace algunos años se ha fundadoLa primera  cooperativa de trabajo de personas hipoacúsicas “San Val”. Esta cuenta con un espacio propio en el Vivero de la ciudad. Se dedica a la fábrica de muebles de pallet y plantines de huertos. Gladis Romero, una de las fundadoras,  [r1] explicó que es un orgullo generar una fuente de ingresos para los personas que nuclea la asociación, ya que la reglamentación  a seguir de las empresas del cupo laboral para personal  con discapacidad no se cumple como se debe. Aunque muchos de ellos cuanta con una pensión, ese dinero solo les alcanza para cubrir sus necesidades mínimas.

(Sillones de pallets fabricados por la cooperativa de San Val)


Según el último Estudio Nacional sobre el Perfil de las Personas con Discapacidad de 2018, la tasa de empleo es del 32,2 por ciento.Estos datos dan cuenta de que un significativo porcentaje de personas con discapacidad en edad económicamente activa están sin trabajo. En su mayoría son mujeres y población en situación de vulnerabilidad social.Además de la falta de empleo, también sufren situaciones de precariedad laboral: 3 de cada 10 no registran aportes (29,7%).

Cinco años atrás, Leonardo Romero, hermano de Gladis, le dijo una frase que le hizo dar un vuelco a su vida: “Si vos no nos ayudas nos vamos a morir, nos vamos a apagar”. A partir de eso, dejó su empleo y junto a un equipo puso en marcha la Asociación Civil. “Sentía que tenía las herramientas para ayudar y lo hice, renuncié a todo y pusimos manos a la obra. Hoy siento que cada sueño que proyectamos, se está haciendo realidad. Todos los días es una emoción”, comentó.Además de su hermano, Gladis tiene a su mejor amigo y su pareja con sordera.

El Presidente de la Cooperativa “SanVal”, Marcos Raffin, declaró que tener un lugar fijo para trabajar significa más seguridad para ellos, esto les permitiótrabajar más tranquilos. Sostiene  que la cooperativa se fundó para que los chicos tengan su trabajo, conozcan su dignidad, sus responsabilidades y su educación.

Estos proyectos no solo responden a la inclusión sino a la convivencia de diferentes capacidades. La principal barrera para la comunidad sorda es la comunicación. CECALSA (Centro de Capacitación de Lenguas de Señas Argentinas) transmite el conocimiento a toda la población a través de seminarios intensivos de bajo costo, además de dictar jornadas de este lenguaje en diferentes ámbitos. Es muy importe cuando las personas hipoacúsicas tengan un amigo o familiar que le sirva de puente en la comunicación con la sociedad. La Lengua de Señas es el idioma natural de las personas Sordas. Gladis Romero sostiene que los espacios de interacción como escuelas, instituciones públicas y privadas, o espacios culturales deben contar con personas que sepan interpretar el idioma para que ellos  puedan acceder a estos espacios y poder ejercer sus derechos plenamente.  En la Argentina hay cerca de 4 millones de personas con problemas de audición y, aunque a simple vista parecen no tener discapacidad alguna, las barreras que encuentran a diario las personas sordas son más que las que cualquiera pueda imaginarse. La incorporación más amplia tanto de intérpretes de Lengua de Señas, como así también los subtítulos son una deuda pendiente con la comunidad.

Comentarios